PONENCIA EVENTO PARALELO SOBRE ACCESO A MEDICINAS EN EL CONTEXTO DE LA AGENDA 2030

24 de mayo de 2016

Ponencia de la Embajadora Nardi Suxo I., durante el Evento Paralelo “El impacto de las recomendaciones del Panel de Alto Nivel del Secretario General de Naciones Unidas sobre Acceso a Medicinas en el contexto de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”

Tema

Mejorando la accesibilidad al cuidado médico en el contexto de la promoción y protección de los conocimientos tradicionales

 Jallalla hermano Moderador, Jallalla hermanos Ministros, Embajadores y Delegados

Jallalla es un saludo en idioma aimara que significa “por la vida”

A partir de enero de 2006, cuando asume la Presidencia el hermano Evo Morales, Bolivia da un giro sustantivo en su historia impulsando políticas de salud con un enfoque de derechos humanos e inclusión social, en lugar de un enfoque mercantil promovido por las políticas neoliberales durante los previos 25 años en mi país, con muy malos resultados.

Es a partir de este antecedente que desde el año 2006 a la fecha, Bolivia ha implementado una serie de políticas económicas, sociales y de salud pública, con el propósito de revalorar y dignificar por primera vez todas las prácticas culturales y sociales que tienen nuestros pueblos indígenas originarios campesinos.

Bolivia es un país muy rico en conocimientos tradicionales, expresiones culturales y medicina tradicional. De hecho en Bolivia se encuentra la nación Kallawaya que es un pueblo de médicos tradicionales que tiene un reconocimiento mundial de la UNESCO como patrimonio intangible de la Humanidad, por sus saberes ancestrales que forman parte de su identidad cultural y espiritual. Pero además Bolivia es un país muy rico en plantas medicinales (es el caso por ejemplo de la hoja de coca) que son útiles para tratar una serie de malestares y sirven de base a la medicina tradicional y que ha dado lugar en más de una ocasión a actividades de biopiratería.

Por ello y por otras muchas razones, en Bolivia la medicina tradicional es alentada y promovida desde la misma Constitución Política del Estado, que en el artículo 42.I establece que:

“Es responsabilidad del Estado promover y garantizar el respeto, uso, investigación y práctica de la medicina tradicional, rescatando los conocimientos y prácticas ancestrales desde el pensamiento y valores de todas las naciones y pueblos indígena originario campesino”

Este reconocimiento a nivel constitucional además de constituir un respaldo legal a una práctica extendida en Bolivia, fue un hecho de justicia para la medicina tradicional que contribuyó y contribuye a la salud de la población nacional y ha sido muy útil y efectiva durante cientos de años, en muchos de los cuales gran parte de la población estaba marginada de los sistemas de salud convencionales.

En este contexto, ya el año 2011 Bolivia adopta un nuevo modelo de atención y gestión en salud, denominado Salud Familiar Comunitario Intercultural –SAFCI (Mediante el Decreto Supremo Nº 29601 de 11/06/11 se crea un nuevo modelo de atención y gestión en salud, denominado Salud Familiar Comunitario Intercultural (SAFCI)), basado en los principios de Participación Comunitaria, Intersectorialidad, Interculturalidad e Integralidad. Posteriormente el año 2013 se adopta la Ley 459 “Ley de Medicina Tradicional y Ancestral Boliviana” mediante la cual se promueve la educación, investigación y promoción de los saberes y prácticas tradicionales.

Actualmente el Ministerio de salud de Bolivia tiene un Viceministerio de medicina Tradicional e Interculturalidad, encargado de apoyar la práctica de la medicina tradicional, así como sistematizar y promover su utilización. Este Viceministerio esta impulsando la farmacopea es decir el desarrollo de productos médicos artesanales o semindustriales basado en medicina tradicional. Asimismo, ha desarrollado una serie de instrumentos y mecanismos institucionales para favorecer la articulación y complementación entre la medicina convencional y la medicina tradicional, a través de varias acciones como la elaboración de manuales de plantas medicinales, normas para la atención del parto intercultural y se ha buscado fortalecer la capacidad de toma de decisiones en los niveles locales.

Debido al poco desarrollo de medicinas en general, el Gobierno de Bolivia está impulsando un Centro Industrial Farmacéutico, un proyecto ambicioso que podría disminuir los costos de ciertos productos y que tendrá un área dedicada a las medicinas tradicionales.

Un ejemplo que quiero compartir en esta oportunidad es el de las Parteras. En Bolivia de cada 10 nacimientos 3 son atendidos por parteras, Las parteras son personalidades importantes en las comunidades rurales donde a veces muchas mujeres tienen más confianza en las matronas que en el personal de salud. Ellas atendían y atienden partos mayormente en el área rural, hasta hace unos años sólo guiadas por su experiencia y sus saberes tradicionales, pero hoy en día en ese proceso de complementación entre la medicina tradicional y la convencional, se les está dando capacitación y apoyo técnico pero siempre rescatando y valorizando sus saberes y usos ancestrales para que puedan seguir desempeñando esta función.  En reconocimiento a este noble trabajo la ONU declaro el 5 de mayo como el día de la partera.

En este punto es importante tomar nota que la medicina tradicional no pretende ni puede reemplazar a la medicina convencional, en particular para lidiar con ciertas complejas enfermedades que aquejan a la población y que queremos resaltar por su relevancia para este Evento-Paralelo y es el de aquellas enfermedades tropicales que son conocidas en el contexto de la OMS como las “enfermedades olvidadas”.

Bolivia es afectada con bastante intensidad por enfermedades tipo, Chagas, Dengue, Zika, chikunguña, Malaria, la fiebre hemorrágica y en ciertas regiones del país por la leishmaniasis y el desarrollo de medicinas es muy limitado por que está condicionada al modelo de mercado promovido por la industria farmacéutica y al no haber mercado la producción de medicinas es muy limitada o inexistente.

4 enfermedades son causante del 80% de la mortalidad en Bolivia por enfermedades No Transmisibles: enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias y diabetes. Estas enfermedades han tenido un incremento a nivel global y Bolivia no ha escapado a esta tendencia algunas de las cuales como la diabetes podrían estar relacionadas con el cambio de patrones de alimentación más occidentalizado tal como la comida chatarra y el incremento de las bebidas gaseosas azucaradas entre otros.

Por ejemplo en los últimos años el cáncer se ha vuelto uno de los problemas prioritarios de la salud pública del país. Los datos con que contamos nos muestran que estamos en un proceso de transición epidemiológica porque las enfermedades infecciosas y parasitarias han dejado de ser la principal causa de muerte y son sustituidas por las crónicas no transmisibles, que representan el 60% de la carga de morbimortalidad” (La Razón Digital / jefe nacional de Epidemiología, Rodolfo Rocabado/ La Paz 08:56 / 22 de enero de 2017).

La cantidad de casos nuevos de cáncer aumenta cada año. En el quinquenio 2010-2015 se tiene acumulado 93.282 casos y en promedio el reporte anual es de 18.600 casos nuevos. El 65% es detectado en mujeres y 35%, en varones. La mortalidad anual es de 27%. Una tasa de mortalidad muy alta considerando que existen nuevo medicamentos que podrían ayudar a tratar este problema pero cuyo costo es casi inaccesible para nuestra población promedio. Lo cual realmente es lamentable.

Para enfrentar este tipo de problemas Bolivia ha tomado acciones al respecto, como por ejemplo la adopción del Plan Nacional de Prevención y Control del Cáncer. Sin embargo no es suficiente.

Son necesarias varias acciones, nacionales e internacionales que se requieren. En el plano nacional, dado el déficit en la producción de medicinas a nivel nacional y el alto costo en el plano internacional, Bolivia aprobó “Reglamento para la selección de proveedores, precios y compra de medicamentos y dispositivos médicos esenciales” (Reglamento al DS 1008) que permitirá regular los precios en el mercado.

En el plano multilateral el Estado Plurinacional de Bolivia desde el 2006, ha estado promoviendo y apoyando, una serie de políticas y acciones para mejorar el acceso a medicamentos.

Ahora tenemos frente a nosotros el “Informe del Panel de Alto Nivel del Secretario General de Naciones Unidas, sobre acceso a medicinas”, cuyas conclusiones de manera general Bolivia comparte.

La adopción de un enfoque comercial, en lugar de derechos humanos y salud pública, promovida a nivel global por del Acuerdo sobre los Aspectos de Propiedad Intelectual relacionadas al Comercio –conocido como ADPIC-, ha menoscabado sustantivamente el acceso a medicinas en todos los países, pero particularmente en la mayoría de los países en desarrollo. Este tipo de acuerdos desalienta a los países a adoptar normas y políticas con una visión de salud pública y derechos humanos.

También Bolivia comparte la preocupación del Panel de Alto Nivel respecto a la falta de transparencia en las negociaciones comerciales internacionales y respaldamos la sugerencia de que los gobiernos deberían exigirles a los fabricantes y distribuidores de tecnologías de la salud que revelen estos costos y detalles de cualquier financiación pública recibida en el  desarrollo  de  tecnologías  de  la  salud,  para saber cuánto es el costo real de una medicina y su puesta al público.

También hemos sido testigos de las presiones que hacen algunos gobiernos poderosos en otros vulnerables para que no se utilicen las flexibilidades del acuerdo de los ADPICs por razones comerciales. Lo hemos visto más de una vez en la región latinoamericana, lo cual es realmente lamentable.  El Reporte del Panel de Alto Nivel hace un llamado importante para que este tipo de presiones se eviten.

El Informe del Panel de Alto Nivel es muy rico en sugerencias, no voy a abundar en ellas por razones de tiempo, pero si quiero mencionar que de manera general Bolivia las comparte, por ello apoyamos la sugerencia de que la Asamblea General de Naciones Unidas convoque el año 2018 un sesión especial para conversar sobre estrategias y responsabilidad que impulse los esfuerzos para desarrollo e innovación de nuevas tecnologías médicas y que a la vez promueva el acceso universal a las mismas.

Para finalizar, consideramos que si la comunidad internacional quiere alcanzar las metas del Objetivo 3 de Los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, debemos tratar de impulsar los mecanismos institucionales necesarios y otras sugerencias del Informe del Panel de Alto Nivel del Secretario General de Naciones Unidas para el acceso a medicinas.

La salud y el acceso a medicinas en el siglo XXI requieren de un nuevo enfoque ya no el comercial sino el de derechos humanos y la salud pública y deberíamos trabajar conjuntamente para ello.

Gracias

 

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*