PANEL “TRADICIONES ESPIRITUALES, EL VALOR DE LAS CEREMONIAS Y EL DISFRUTE DE LOS DERECHOS HUMANOS”

NOTA CONCEPTUAL

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, cuando describe nuestro mundo actual, hace una referencia a los inmensos desafíos que nuestros ciudadanos tienen viviendo en la pobreza y privados de una vida; así como la desigualdad, las disparidades de oportunidades, riqueza y poder, los riesgos mundiales para la salud, el aumento de los desastres naturales, la escalada de los conflictos, el extremismo violento, el terrorismo y las consiguientes crisis humanitarias.

 

Al mismo tiempo, reconoce progresos significativos y oportunidades, como la educación, la expansión de las tecnologías de información y las comunicaciones, la interconexión mundial, la innovación científica y tecnológica en ámbitos diversos como la medicina y la energía y los conocimientos alcanzados en el siglo XXI, sin embargo, consideramos oportuno tomar en cuenta los “conocimientos tradicionales”, derecho reconocido en el Artículo 34 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas: “Los pueblos indígenas tienen derecho a mantener, controlar, proteger y desarrollar su patrimonio cultural, sus conocimientos tradicionales, sus expresiones culturales tradicionales y las manifestaciones de sus ciencias, tecnologías y culturas”

 

De igual modo reconocemos la urgente necesidad de respetar y promover los derechos intrínsecos de los pueblos indígenas referidas a sus tradiciones espirituales, su historia y filosofía, consignados sobre todo en los siguientes artículos:

 

Artículo 11. Los pueblos indígenas tienen derecho a practicar y revitalizar sus tradiciones y costumbres culturales. Ello incluye el derecho a mantener, proteger y desarrollar las manifestaciones pasadas, presentes y futuras de sus culturas, como lugares arqueológicos e históricos, objetos, diseños, ceremonias, tecnologías, artes visuales e interpretativas y literaturas.

 

Artículo 12. Los pueblos indígenas tienen derecho a manifestar, practicar, desarrollar y enseñar sus tradiciones, costumbres y ceremonias espirituales y religiosas; a mantener y proteger sus lugares religiosos y culturales y a acceder a ellos privadamente; a utilizar y controlar sus objetos de culto, y a obtener la repatriación de sus restos humanos.

 

Artículo 25. Los pueblos indígenas tienen derecho a mantener y fortalecer su propia relación espiritual con las tierras, territorios, aguas, mares costeros y otros recursos que tradicionalmente han poseído u ocupado y utilizado y a asumir las responsabilidades que a ese respecto les incumben para con las generaciones venideras.

 

El Comité Intergubernamental sobre Propiedad Intelectual y Recursos Genéticos, Conocimientos Tradicionales y Folclore (CIG); los describe, como un cuerpo vivo de conocimientos que se transmite de una generación a otra en una misma comunidad, formando parte de la identidad cultural y espiritual de la comunidad, en este marco también se abordan las expresiones culturales tradicionales.

 

La expansión galopante de principios mercantilistas, ha creado formas nuevas de desigualdad más propicias a los conflictos culturales que al pluralismo cultural, ante ello los principios enunciados en la Declaración Universal de la UNESCO sobre Diversidad Cultural de 2001, invoca el respeto a la diversidad cultural y a los derechos culturales, que hace que aumente el pluralismo cultural, la comprensión del acervo cultural como fuente de enriquecimiento mutuo para la humanidad.

 

Las tradiciones espirituales, como una dimensión de expresión cultural, posibilita la enunciación de una visión del mundo, comunican el significado de la existencia humana individualmente y en comunidad, por ello se constituye inseparable a los recursos contenidos como las semillas, medicinas, fauna y flora empleadas para el desarrollo de ceremonias espirituales y religiosas; varias plantas en estado natural, están incluidas como sustancias sujetas a fiscalización, construyendo sentidos punibles sensibles a la exclusión del debate internacional.

 

Aquí radica la necesidad de revitalizar, fomentar y transmitir la naturaleza de las ceremonias y los elementos que incluyen, dado que los pueblos indígenas tienen igual derecho a disfrutar del nivel más alto posible de salud física y mental y vislumbrar sistemas integrados y complementarios como resultados del diálogo intercultural. Describe  el documento de Constitución de la OMS que “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades” como principios básicos para la felicidad, las relaciones armoniosas y la seguridad de todos los pueblos.

 

Cumplen un rol esencial en nuestras sociedades el sacerdote, amawt’a, chamán, taita, sabio, anciano, machi, existentes en la diversidad de pueblos y naciones, del altiplano, de los valles, de las costas, de las montañas, de la amazonía en América Latina, Centro América y en otros pueblos indígenas del mundo, indígenas, hombres, mujeres, que son portadores de saberes ancestrales, sabiduría, técnicas de curación y narrativas que aportan al restablecimiento de un orden mundial en permanente conflicto.

 

La diversidad cultural y los derechos culturales de todos fomentan el pluralismo cultural, promoviendo la aplicación, y el disfrute de los derechos humanos (A/HRC/RES/28/9) (A/HRC/17/38). La Relatora Especial sobre derechos culturales, Karima Bennoune expresa su adhesión inequívoca al principio de universalidad de los derechos humanos y a la diversidad cultural y, al igual que su predecesora, está decidida a reconocer y a reforzar la relación orgánica entre estas dos decisiones firmes (A/HRC/31/59) por ello el Consejo de Derechos Humanos  a través de su resolución A/HRC/RES/25/19, pone de relieve que la promoción y protección universales de los derechos humanos, incluidos los derechos culturales, y el respeto de la diversidad cultural deben reforzarse mutuamente.

 

En este marco integrado y complementario de derechos humanos, se invita al Evento Paralelo denominado “Tradiciones espirituales, el valor de las ceremonias y el disfrute de los derechos humanos” cuyo objetivo es contraponer reflexiones sobre el valor actual de las ceremonias espirituales, los elementos que incluyen, la dinámica de los símbolos y significados que tributan bienestar, equilibrio, armonía como una condición para el logro del disfrute de los derechos humanos.

 

Las preguntas que orientaran la discusión son: ¿Cuál es la importancia atribuida a las tradiciones espirituales en nuestra sociedad?, ¿cuáles son los factores que limitan su práctica y revitalización? Es posible en el marco del diálogo intercultural y la complementariedad aproximar cosmovisiones de mundo, para transformar precisamente, nuestro mundo y que nadie se quede atrás?

 

Composición del Evento Paralelo

 

Exposiciones:

 

La danza del sol y la luna, un llamado a todas las direcciones para la hermandad por la vida

Tupak Wayra (Gonzalo Larco Frias). Amawt’a mayor de la Wak’a Katari. Bolivia

 

La Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas y el uso de las plantas sagradas

Leonardo R. PEREZ. Representante Maloca Internationale en Ginebra.

 

Moderación:

 

Introducción: “La revitalización de las ceremonias espirituales, caminos posibles y desafíos en el mundo post-moderno

Nardi Suxo Iturry. Embajadora de la Misión Permanente del Estado Plurinacional de Bolivia ante Naciones Unidas

El Evento se realizará el día Jueves 12 de octubre de 2017, de horas 17:00 a 19:00 en la Sala XXVII Palacio de Naciones Unidas, Ginebra-SuizaPresentación1

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